Un funeral en Estados Unidos cuesta entre $8,000 y $15,000. La mayoría de las familias no tiene ese dinero disponible cuando llega el momento. Un seguro de gastos finales existe para que tu familia no tenga que cargar con esa cuenta.
¿Cuánto cuesta realmente?
Según la Asociación Nacional de Funerarias (NFDA), un funeral con entierro cuesta alrededor de $9,995. Con el lote del cementerio y la lápida, puede pasar de $15,000. Una cremación con servicio cuesta alrededor de $6,280.
Y eso es solo el funeral. A veces quedan cuentas médicas, deudas de tarjetas o pagos pendientes del hogar. Cuando no hay dinero disponible, alguien tiene que pedir prestado, usar tarjetas de crédito o hacer colectas entre familiares.
¿Qué es un seguro de gastos finales?
Es un seguro de vida de monto bajo — generalmente entre $5,000 y $50,000 — diseñado para cubrir el funeral y las últimas cuentas. Tu familia recibe el dinero directamente y decide cómo usarlo.
No es un plan funerario prepagado ni un plan de la funeraria. Es dinero que tu familia recibe y controla.
¿Me pueden aprobar a mi edad?
Hay opciones para casi todas las situaciones. Los seguros de aprobación simplificada hacen pocas preguntas de salud y no requieren examen médico. Si tu salud lo permite, la protección empieza desde el primer día.
Si eso no funciona, existen seguros de aprobación garantizada, sin preguntas médicas. Esos suelen tener un periodo de espera de dos o tres años antes de pagar la protección completa. Es importante saberlo antes de decidir, no después.
¿Qué pasa si no tengo seguro?
Alguien tiene que pagar el funeral. Sin un plan, esa cuenta cae sobre tu familia en un momento de dolor: pedir prestado, usar ahorros de emergencia, o hacer una colecta entre amigos y familiares.
Un seguro de gastos finales no resuelve todo. Pero resuelve esto: que esa cuenta no caiga sobre las personas que más quieres.